Hemos de saber antes de nada que el orden de incorporación de las piezas a su lugar de origen ha de ser el correcto.
Comenzaremos colocando el cigüeñal del motor entre los 2 cárteres del bloque.

Lo que vemos asomar hacia la parte delantera es la biela que posteriormente será la encargada de hacer trabajar al pistón, y los 4 “espárragos” que asoman rodeando a la biela, serán los encargados de sujetar al cilindro contra el cárter.

Como se aprecia en la imagen, el cilindro dispone de un pequeño agujero roscado en el que atornillaremos la bujía colocando su correspondiente “pipa” que le meterá la energía del encendido para dar todos los chispazos necesarios, consiguiendo quemar todo el combustible que entre en el circuito.
El encendido, lo colocaremos en el lado contrario a la tapa de cárter introduciendo en su orificio, el extremo del cigüeñal.

El encendido, mediante una serie de bobinas y una campana imantada que le permite absorber la energía, se encarga, como ya hemos mencionado, de mandar la chispa a la bujía.
En la parte superior del cárter hemos de introducir la caja de láminas, que funciona de la siguiente manera.

Las láminas de carbono especialmente diseñadas para evitar roturas de cilindro si es que se partiese por la velocidad a la que trabajan. Se encargan de introducir la justa cantidad de gasolina en el recorrido del cilindro para la correcta combinación.
Sobre esta pieza vital nos encontramos con una “tobera” que tiene la función de girar el recorrido para que las piezas encajen de manera adecuada entre el chasis del vehículo y el motor, ocupando el menor espacio posible.

En la boca contraria a la entrada de la caja de láminas, introducimos el carburador.

El carburador tiene una serie de manguitos. Uno de ellos se encarga de hacer una compresión para que, por otro, entre la gasolina en el circuito. Otro de los manguitos es el encargado de introducir el aceite para la correcta mezcla para que el cilindro no escasee en el uso de aceite y no se raye.
La salida del carburador está destinada a un filtro de aire. Su función, junto con la gasolina y el aceite, es hacer la correcta mezcla para que la moto no se ahogue y no consuma demasiado combustible.

En este caso el filtro del que dispongo es un Malossi MHR rojo de competición, porque el tamaño del carburador del que dispongo es mayor, el consumo es mayor, y por lo tanto no puede trabajar con un filtro original.
Al lado contrario que el encendido nos encontramos con el otro extremo del cigüeñal en el que insertamos el variador,

compuesto por los elementos marcados en la imagen. Los rodillos se colocan de forma estratégica por su peso. Cuanto más pesados son los rodillos, más punta cogerá nuestra moto. Cuanto más ligeros, más salida, por lo tanto la correcta combinación suele ser la mezcla de 3 pesados y 3 ligeros de forma intercalada.

Tras colocar el variador en el cigüeñal, colocamos por encima del bulón, la correa que irá unida al embrage en el otro extremo del cárter donde nos encontramos con el eje trasero (rueda).

La función de esta pieza es mediante las zapatas y muelles, abrir y cerrar el embrague para que la tensión de la correa sea mayor o menor para que el vehículo responda correctamente a los acelerones.
El resultado de la unión entre embrague y variador es el siguiente.

La pieza que hace tope en la posición del variador, se trata de un disco dentado cuya función consiste en que, al arrancar el vehículo con la pata de la tapa de cárter, enganche y lo haga girar de forma que consiga hacer el movimiento correcto del cigüeñal y de lugar al primer chispazo de la bujía.

En los próximos días me centraré en una descripción centrada pieza a pieza para que conozcáis mejor vuestro vehículo y cómo poder sacarle el mejor partido.